viernes, 20 de marzo de 2015

Capítulo 13

    Habían caminado por varias horas, el camino se hacía cada vez más hostil y costaba mucho movilizarse en el, la espesura de la selva era la culpable, el camino se hacía más pantanoso a cada segundo, a la que más le costaba pasar por esos lugares era a Shannon, pues su vestido le impedía en algunos momentos el paso, su cabello se enredaba en todos lados, pues era muy largo, pues las princesas por obligación tenían que tener el cabello de un largo muy extenuante, su pelo estaba recogido en una gran trenza que le llegaba hasta las rodillas y decorado con muchas trenzas de tamaño pequeño en la parte superior, esas pequeñas trenzas le daban un poca de volumen y altura.
    La larga trenza de Shannon se embrolló en una rama, Dakota ya estaba un poco aturdida por ir desenredando a cada momento el cabello de Shannon, así que sacó una de las dagas que llevaba y le cortó la trenza, Shannon gritó al enterarse de la que había hecho Dakota, estaba asustada, la reina la mataría si se daba cuenta de que se había cortado el pelo sin su real permiso, el pelo le había quedado hasta los hombros.
    -Ahora se te hará más fácil movilizarte en esta tipo de lugares- le dijo Dakota a Shannon- es un favor el que te hice.
    -La reina me matará si se da cuenta de esto- dijo preocupada Shannon- es una regla la que acabas de romper, e ti no te pasará nada, por suerte, pero a mí, no tienes idea de lo que me espera, pero a la vez te doy gracias, pues ya no siento tan pesada la cabeza, y ya no me incomoda el cabello.
    -Pero todavía hay algo en ti que no me convence del todo- dijo Dakota- si tan solo pudiéramos corregir esos también, todo te sería más fácil a ti.
    -¿Qué es lo que aún no te convence en mí?- preguntó Shannon- dímelo y veré si puedo encontrarle solución.
    -Claro que tiene solución- dijo Dakota mientras se acercaba a Shannon con daga en mano, Dakota comenzó a quitarle capas y capas del vestido, una gran cantidad de tela quedó sobre el lodoso suelo, el vestido de Shannon ya no era tan exorbitante, era un poco más ligero y cómodo, pero aún mantenía su despampanante color- ahora ya está mucho mejor.
    -Arruinaste mi vestido- exclamó Shannon- pero nunca me había sentido tan cómoda como me siento hoy, es tan liberante, tengo unas grandes ganas de romper todas las reglas, si es que todas al romperlas se sintieran igual que como me siento ahora.
    -Creo que el corsé no permitía que te llegara oxígeno al cerebro- indicó Lia- al fin te alejaras de toda esa etiqueta que no te ha traído nada bueno hasta ahora.
    Ya estaban cerca del mausoleo que formaba parte del castillo de Ragenil, el castillo, de aspecto terrorífico, estaba rodeado por una alta muralla, la entrada estaba hecha de un resistente metal, lo que parecía ser el jardín, estaba cubierto por losas, algunas muy antiguas, ellos llamaron a la puerta, uno de los lacayos de Ragenil fue el que llegó.
    -¿Qué es lo que quieren?- preguntó el vampiro.
    -Queremos ver a tu ama- respondió Dakota- tenemos algo muy importante que hablar con ella, déjanos entrar.
    El vampiro dudó por unos momentos el dejarlos entrar, pero los dejó pasar considerando de que su ama se los devoraría en un abrir y cerrar de ojos.
    -Está bien- respondió el vampiro- pueden pasar, pero no les garantizo su seguridad, es un riesgo que ustedes toman y al cual no me opondré.
    El vampiro los dirigió por el castillo, la mayoría de los sirvientes de Ragenil eran vampiros, pero habían uno pocos que no lo eran, el olor que emanaba del lugar era muy desagradable, olía a putrefacción y podredumbre. Llegaron al salón en el que se encontraba Ragenil, ella no era como se la habían imaginado, ellos pensaban que sería un ser espeluznante y tenebroso, pero no era en absoluto parecido a sus representaciones, su piel extremadamente pálida, de aspecto joven, pero un poco mayor, cabello ondulado y negro, engalanada con un vestido de corsé y de falda amplia que caía con naturalidad, el vestido era de un fuerte color vino al igual que sus ojos y sus labios, era bonita, inspiraba confianza en lugar de miedo, pues su aspecto era como el de una dama dulce pero madura, poseía una mirada penetrante.
    Ragenil pareció muy sorprendida al ver a Valeria y Dakota, pero nadie se dio cuenta de la impresión que le habían causado a la antediluviana, ella estaba estupefacta, era una impresión muy grande la que le habían causado estas dos chicas, por eso decidió no comérselos a todos y escuchar lo que tenían para decirle.
    -¿Qué es lo que quieren?- preguntó obstinada Ragenil con una voz que indicaba poder- no me hagan perder mi tiempo.
    -Queremos el mapa de los montes Mancro- contestó Dakota.
    -¿Qué les hace pensar que les voy a ceder tan fácilmente esos mapas que yo he guardado tan celosa mente por muchos años?- preguntó Ragenil.
    -Es obvio que necesitamos tu ayuda- exclamó Dakota- pero tú también necesitas de nuestra ayuda, te servirá de mucho lo que te ofrecemos.
    -Yo no necesito la ayuda de nadie- indicó Ragenil- y mucho menos la de ustedes, lárguense antes de que me los devore, pues hoy estoy de buenas y no tengo mucho apetito.
    -Nosotros te podríamos liberar del hechizo que te mantiene encerrada en este castillo- agregó Dakota- si es que así lo deseas.
    -¿Qué hecho…? Así que estarían dispuestos a todo por el mapa, ¿Se arriesgan a morir?- preguntó  Ragenil después de dudar por un momento.
    -Solo danos el mapa y te ayudaremos- dijo Bran- no te cuesta nada.
    -Acepto la propuesta- dijo Ragenil en un tono sombrío- les daré el mapa y después de eso tendrán que cumplir lo que han prometido, de lo contrario, dos de ustedes serán mi cena. Considerando el favor que quieren hacerme, no los dejaré a la intemperie, esta noche se podrán quedar en mi morada, si es que no les da pánico, no teman no les haré nada, mañana les entregaré el mapa y se podrán marchar, pero hoy se quedaran aquí, haré un gran esfuerzo por no devorarlos.
    Después de que Ragenil dijo sus últimas palabras, uno de sus lacayos traía consigo a una joven, la joven se encontraba encadenada y muy temerosa, el sirviente se la entregó e Ragenil- despídete de tu vida-le dijo Ragenil a la chica mientras la tomaba por el cuello y le incrustaba los colmillos, la chica gritaba y pataleaba, Ragenil no la soltaba, la soltó, la chica aún estaba viva, su físico ahora ya no era tan joven como el de antes, la chica se veía muy vejestoria, así que Ragenil la ahorcó con sus propias manos y lanzó su cuerpo por una ventana que se rompió en un sinfín de fragmentos, fue entonces que unas ojeras que se podían apreciar en el rostro de Ragenil fueron desapareciendo espontáneamente.
    Quedaron atónitos al ver semejante escena, a Katie hasta nauseas le dieron, Ragenil salió de la habitación y llegaron unos sirvientes para dirigirlos a ellos a las habitaciones que Ragenil les había asignado a cada uno. El castillo era muy grande y la mayoría de sus ventanas estaban rotas, o todos les fue asignado un cuarto diferente, ellos estaban temerosos y asustados, el miedo los doblegaba, el miedo era lo que ellos menos querían en ese momento, pero ahí estaba y no se alejaba, a cada instante se fortalecía y los confundía, su temor, su temor era la muerte, Ragenil una despiadada vampiresa sin escrúpulos, ¿Cómo no tenerle miedo a quien autoridad inspira?
    Nadie durmió en toda la noche, cada quien se mantenía en guardia en su propia habitación, no era segura dormir y mucho menos confiarse de la hospitalidad que les habían brindado, una hospitalidad que bien podría ser un trampa muy bien planeada pero sin fundamentos concretos y certeros. Ya se encontraban listos para marcharse, pero Ragenil les dijo que no podían marcharse, porque una fuerte tormenta se avecinaba, ella tenía razón, así que no les quedó de otra que obedecerla, aunque no lo quisiesen, se tendrían que marchar hasta el siguiente día, tendrían que volver a pasar otra noche en esa escalofriante mansión que tanto pavor les causaba.
    Valeria no sentía tanto miedo por la presencia de Ragenil, raramente, Ragenil le inspiraba a ella un aire de confianza, como que si la conociese y no tuviera que temerle, Valeria sentía una gran curiosidad por saber más sobre la vida de Ragenil, estaba muy intrigada, era muy poco lo que conocía sobre ella, los demás no querían que Valeria resolviera sus dudas preguntándoselas a Ragenil, pensaban que tal vez se enojaría y los mataría, pero Valeria hizo caso omiso a las sugerencias que le daban y comenzó a buscar Ragenil por todo el castillo, los demás, por miedo de que le pasara algo a velería, la siguieron, Valeria encontró el salón en el que se encontraba Ragenil, se quedó a un paso de entrar, por una parte no quería entrar. Ragenil supo que Valeria se encontraba a unos pocos pasos de ella.
    -Sé que estás ahí- dijo Ragenil-entra, sé lo que estás pensando y lo que quieres preguntarme, entren no les haré nada, no se queden detrás de la pared, puedo leer sus mentes.
    -Vas a responder o me dejaras con la duda- dijo Valeria.
    -No es lo mismo saber qué es lo que quieres preguntarme que oírlo de tus propias palabras- dijo Ragenil- así que, pregúntamelo, quiero oírlo de tu boca no de mi mente.
    -Quiero saber quién eres en verdad, ¿Por qué eres tan cruel? ¿En qué tiempo viviste en la Tierra?- preguntó muy afanada Valeria.
    -Bien es sabido que aquí en Crenostro todos me conocen como Ragenil la antediluviana, pero no siempre ese ha sido mi nombre, antes, mucho más antes de que nos enviaran a Vandestia, yo era llamada Lapni, no Ragenil, yo era la hermana mayor de Catni, ustedes saben lo que le pasó a mi hermana, por eso detesto a los humanos, los aborrezco, los odio. Yo vivía con mis padres en un pueblo muy bonito y atrayente, con mi hermana nos llevábamos muy bien, en ese tiempo las dos éramos neonatas fase inicial, mis padres eran Antiguos y por eso era que gobernaban sobre la aldea de vampiros, pues eran los de mayor edad, mi padre era un cruel y despiadado, no como mi madre, ella era más tranquila, mi padre nos obligaba a matar, aunque nosotras no quisiésemos.
    Cuando los humanos mataron a mi hermana, tomé venganza junto con ellos, después de beber tanta sangre, nos hicimos más poderosos y pasé a ser una neonata fase avanzada, mis poderes habían aumentado mucho, yo maté a muchos, incluyendo inocentes criaturas, que nada tenían que ver con lo que pasaba, pero yo me encargue de asesinar al padre de aquel humano que tanto mal nos había causado, recuerdo aquella extraña sensación cuando sentí su cuerpo inerte, era algo nuevo para mí, la venganza me comenzó a gustar, esa satisfacción se apoderó de mí, era algo incontrolable, maté incesantemente ese día, no tuve escrúpulos, después de eso ya no quise salir al mundo exterior y mucho menos juntarme con los humanos, yo ya no quería seguir causando más daño, yo era incontrolable, una verdadera vampiresa, nada que ver con las de ahora, así que me aislé de todo y me mantuve encerrada.
    Pasaron muchos años así, después de un tiempo llegó el momento de que nos enviaran a Vandestia, yo me sentía muy triste de que mi hermana ya no estuviera conmigo, era muy difícil para mí. Pasaron cinco largos y caóticos años desde que habíamos llegado aquí, en todo ese tiempo no probé sangre alguna, me estaba volviendo loca, pero por el gran esfuerzo que había hecho, las deidades que habían en ese momento me iban a recompensar, como vieron que yo me encontraba muy triste, decidieron crear un bebé especialmente para mí, yo cuidaría de él, no la harían las ninfas, yo lo cuidé como si fuese mío, ese bebé no tendría la necesidad de beber sangre, sería diferente a los demás vampiros, el no cambiaría al llegar más allá de los mil doscientos años, podría alimentarse de fruta y cualquier otro comida diferente a la sangre, por lo demás él sería igual que un vampiro, las deidades lo crearon así, porque sabían que yo quería que no fuera un asesino, un sanguinario sin escrúpulos.
    Ese niño vivió muchos años conmigo, hasta que un día, una bruja nos hechizó a ambos, el hechizo decía que él jamás podría regresar a este castillo y yo jamás podría salir del castillo, esa bruja no trabajó sola, seguía las órdenes de  alguien más, yo quiero vengarme de esa otra persona y de la bruja.
    Antes de que pasara todo eso, las deidades me habían prometido que me convert9irian en una de ellos y podría seguir cuidando del niño hasta que este ya se pudiera defender por sí solo, pero mi madre los convenció de que no sería apropiado que yo fuera una de ellos, porque yo aún era muy joven y sería más conveniente ella, desde entonces ya no la he vuelto a ver, desde entonces ella me aborreció, en realidad, ella nunca me quiso como lo hizo con mi hermana, así que esta era la mejor manera de alejarse de mí.
    Solo quedaba mi padre, él quería asesinar a ese niño, pero yo no se lo permití, su odio era tan grande hacia el indefenso bebé, decía que un vampiro tenía que ser un verdadero vampiro, nada de modificaciones, una noche el me lo robó, pero yo me pude dar cuenta a tiempo y lo perseguí, lo iba a tirar desde un acantilado, pues como no era un vampiro completo podía morir fácilmente, pero todo salió al revés y yo terminé matando a mi propio padre, pero no porque  yo quisiese, sin darme cuenta, cuando le quité al niño de sus manos lo dejé caer a él desde esa gran altura, obviamente la caída no lo mató, pero el cayó sobre unas grandes barras de hierro que le atravesaron el cuerpo. Mi vida ha sido un total sufrimiento, no se la desearía ni a mi peor  enemigo, pero desde aquel hechizo ya no he vuelto a ver a mi querido hijo, él se llamaba Balduin.
    Pero esto me ha dado otra idea, ya no será solo el hechizo el que tendrán que romper, si quieren que les dé el mapa tendrán también que encontrar a Balduin y es una orden o los mato. Habían pasado muchos años y empecé a notar que dentro de unos cuantos años ya no me vería igual de joven que antes y por eso llamé al brujo, por esa razón empecé a asesinar, lo que quería yo era belleza eterna, pero aparte de eso también quería que mi hijo me volviera a reconocer, la idea no era convertirme en una asesina, pero las cosas no salieron como yo quería, pero ahora disfruto lo que hago, ahora todo es insaciable, ya ni yo misma me puedo controlar, pero no intento controlarme, me gusta ser como soy ahora, esta asesina es lo que yo soy en verdad, lo que tuve que haber sido desde el principio.
    Jamás encontré el amor, mis problemas no me permitieron casarme, no pude ser feliz de esa manera, cuando al fin conocí a alguien, rápidamente nos separamos, me costó mucho llegar a donde estoy, a ser respetada por lo demás, aunque me haya costado derramar mucha sangre, ahora prefiero tener romances pasajeros, con los pocos que se atreven, con los pocos que tienen el valor de estar en mi castillo, pues siempre seré joven. El tiempo pasa y las cosas se olvidan, pero para mí no es así, el tiempo no hace que se me olviden los malos tragos que me ha dado la vida.
    Después de decir esto, Ragenil salió del lugar, no sin antes dirigirse a Dakota y le susurro unas palabras al oído, las cuales la dejaron muy tranquila e inquieta, lo único que se pudo oír de lo que Ragenil le dijo a Dakota fueron unas pocas palabras: “Sé cuál es tu plan”. Eso era lo único que se pudo oír. Ragenil les advirtió que en la aldea Vampir todos los vampiros eran malos y que lo mejor sería matarlos por si los atacaban, en toda la noche ya no volvieron a ver a Ragenil. Mientras la noche pasaba Valeria se encontró con Dakota.
    -¿A qué se refería Ragenil con lo que te dijo allá adentro?- preguntó Valeria.
    -No le des importancia- dijo Dakota- no era nada importante que valga la pena escuchar, solo eran simples tonterías.
    -Pensé que se trataba de otra cosa, bueno, tienes que comprenderme, no solo a mí me extrañó, hay que considerar que Ragenil no es de mucha confianza, no sé por qué, pero siento que ya la había visto, es como si la conociese desde hace mucho,, pero creo que solo es una locura mía.
    -No lo creas así, yo también siento que ya la he visto, pero no sé en donde, jamás me había acercado por estos lados y mucho menos venir tan cerca de su casa.
    -Es como un deja vú.
    -No hay que darle importancia, mejor que la duda quede así, no vaya a ser que nos metamos en problemas por esto, yo no quiero tener problemas con ella, no te precipites a preguntarle de todo a los demás, en algún momento eso puede llegar a ser riesgoso.
    -Está bien, te obedeceré, ya no le preguntaré nada, te lo aseguro… no sé nada de ti, dime todo lo que quieras decirme.
    -No hay nada que decir- dijo Dakota mientras se alejaba.
    Cuando salieron de la mansión de Ragenil empezaron a escuchar los gritos de sus víctimas, los cuervos se paseaban por el panteón, que simulaba un jardín, anunciando la muerte de los inocentes sibrejus asesinados por la vampiresa más cruel de todo Crenostro, asesina infame creadora de grandes hecatombes. Los cuervos, oscuros como la noche, estremecían a cualquiera que los viera descansando, sobre las ramas de los árboles que rodeaban el castillo.
    Dakota se sentía tranquila de haber salido de ese lugar, de ese palacio tan parecido a un castillo medieval muy antiguo por la decoración de su interior, con pasadizos secretos y un toque gótico por fuera y por dentro, sus terroríficas gárgolas, que se podían encontrar en cualquier esquina y un gran salón cerrado con varios cerrojos de gran tamaño en donde todos supusieron que ella mantenía a sus víctimas. La plata no era bienvenida en los aposentos de Ragenil, solo oro poseía, la plata para ella era maldita, las sombras se apoderaban del lugar, lo que más presente tenía Dakota era esa gran gema en forma de gota de color vino que Ragenil llevaba en un llamativo collar, esa gema roja era de un color muy intenso y llamativo.
    Contiguo estaban de la aldea Vampir, era escalofriante, se veía muy desolada desde lo lejos, pero sabían que eso no era cierto, la aldea estaba cundida de feroces vampiros, lo mejor era atravesarla de día, pues en ese lugar ningún vampiro ocupaba el anillo, todos eran débiles a la luz del sol, pero poderosos cuando la luna se alzaba en lo alto del cielo.
    Tuvieron que atravesar la aldea Vampir de día, la aldea era grande, dudaban salir en el atardecer, el solo hecho de saber que la noche pronto se aproximaba les causaba una consternación muy grande como para detenerse a descansar, seguían a paso firme y sin vacilaciones, Dakota era la que iba a la cabeza, rápidamente caminaba por todo el lugar, no intentaba detenerse por ninguna razón, el retraso en este momento les podía resultar muy peligroso y hasta mortal.
    Cuando anocheció, ya se encontraban a un a distancia considerable de la aldea y muy poco les faltaba para llegar a los montes Mancro. La travesía fue muy complicada por la abundancia de gigantescos peñascos por los cuales tendrían que escalar para llegar a las grandes cavernas donde residían los tres adivinos encerrados en oráculos, las rocas eran muy lisas y puntiagudas, lo cual volvía más tedioso e insoportable el camino, pero no toda la travesía hasta lo más alto de la montaña fue así, cuando ya estaban un poco más en lo alto del camino   se hizo más fácil.

    El cansancio los venció a pocos tres kilómetros de las cavernas, decidieron descansar y continuar hasta el día siguiente, la noche era muy fría, ni siquiera la fogata los lograba mantener en calor, en parte el frío se debía a la gran altura en la que se encontraban, la neblina les impedía ver, esa fue otra razón por la que decidieron ceder al recorrido.

Capítulo 12

    Poco les faltaba para llegar al río Zaldir, el paisaje era encantador, nada se le podía comparar, el río Zaldir era muy ancho, la única forma de atravesarlo era en una chalupa o en una canoa, no se podía pasar nadando, no era una opción acertada y nadie se atrevería a tratar de cruzar el río de esta manera, pero aun en un bote eso no sería una tarea muy fácil, pues en la noche su caudal de agua cristalina se vuelve violento y en la noche es cuando salen los tritones y sirenas.
    Decidieron descansar a orillas del río para continuar en la mañana, la mañana sería muy pesada, pues tenían que buscar algún bote abandonado o construir uno, encendieron una fogata y comenzaron a charlar.
    -Kylie- dijo Valeria-¿Por qué tu piel no es tan pálida como la de Harry, se supone que tiene que ser extremadamente pálida? Y lo mismo le pregunto a Lia, pues las dos son iguales.
    -En parte- respondió Kylie- es por el anillo que ya te mencioné y la otra razón es porque somos neonatas fase inicial, cuando seamos neonatas fase avanzada nuestra piel será como la de Harry, ahorita nuestra piel es pálida, pero no tanto como la de él.
    -Entonces no eres una vampiresa- indicó Valeria.
    -Si lo soy- respondió Kylie- pero aún no se me nota mucho y menos por el anillo que me hace parecer más normal, existen dos clases de vampiros, los ordiks y los borks, la mayoría de los ordik ocupa el anillo para sentirse como los demás y no matar a nadie, los bork detestan el anillo y jamás lo ocupan, son como los vampiros tradicionales, peligrosos y sanguinarios.
    -Entonces ustedes dos son ordiks- dijo Valeria- y por lo que creo, Harry tiene que ser un borks, y ¿Cuáles son los poderes que poseen los vampiros?
    -Son varios los poderes- respondió Lia- uno de ellos es la velocidad, somos tan rápidos que nadie nos puede superar, también poseemos el poder de la ofuscación, el cual nos permite pasar mucho tiempo en las sombras sin ser detectados, podemos levitar, poseemos una gran fuerza…
    -¿pero que no ese es el poder de Kylie?- preguntó Valeria.
    -Sí, lo es- indicó Lia- la diferencia es que su fuerza es superior a la de cualquier vampiro.
    Valeria estaba tan llana de preguntas sobre Vandestia y sobre los seres místicos que habitaban en esa tierra, un mundo sorprendente, más allá de su imaginación.   
    -Este mundo es tan raro, que mi mente jamás se lo hubiera imaginado- replicó Valeria- quiero saber todo lo que ustedes sepan.
    -Yo te contaré sobre los vampiros- le dijo Lia a Valeria-cuando los vampiros vivían en la Tierra, solo los neonatos podían tener hijos, también en la Tierra ocupaban este tipo de anillos. Nuestra sociedad vampírica está perfectamente estructurada, esto vine desde miles de años atrás, solo pocas cosas han cambiado. La sociedad vampírica está estructurada en seis distintas clases o como le conocemos, niveles según nuestra edad, lo bueno que eso aún se conserva en Vandestia.
    A los vampiros recién creados se les llama neonatos, ellos se pueden dividir en neonatos fase inicial y neonatos fase avanzada; los ancilla, son vástagos o vampiros jóvenes, pero prometedores por su disciplina y control de su poder, son preparados para ocupar el puesto de antiguos con los años; están los caittif, ellos al convertirse en neonatos fase avanzada no son considerados de los otros niveles; los antiguos son los vástagos que están al poder de la sociedad vampírica, tienen entre doscientos y mil doscientos años; los matusalén son los vampiros que alcanza más de los mil doscientos años, en ellos se produce un cambio realmente palpable, pasan a parecer menos humanos, más ancianos y están físicamente más delgados, la bestia en ellos ha tomado el control y casi no tienen prácticamente humanidad, son enormemente fieros y fuertes; los antediluvianos son los más antiguos, son tan fuertes, sabios y poderosos que su simple mención genera auténtico terror entre los vástagos, son realmente escasos y raros.
    Aquí en Crenostro solo se encuentra una vampiresa que es antediluviana, ella es la que rige en la aldea Vampir, es una completa asesina, su nombre es Ragenil, su aspecto no parece a la descripción de su categoría, cuando Ragenil empezó a notar que pronto sería una antediluviana, comenzó a buscar pócimas que la ayudaran a verse como una vampiresa de la clase antigua, fue entonces cuando pidió la presencia del brujo más poderoso de ese tiempo, él la hechizó y le dijo que para verse más joven tendría una sed casi insaciable por la sangre y el dolor ajeno, lo cual la haría verse más joven, cada víctima que ella devorase le ayudaría a rejuvenecer, la edad que la víctima tuviera, esa edad de años ella disminuiría en su físico y para llegar a verse como era antes, ha tenido que asesinar a miles de sibrejus, pues los efectos de cada víctima no duran mucho tiempo.
    Ragenil para asesinar a sus víctimas las hace sufrir, pues la intensidad del dolor que siente su martirizado alimento le ayuda a sentirse y verse más joven. Al llegar al castillo en el que ella mora se siente un olor a putrefacción y de las paredes brota sangre de espesa consistencia, tiene lacayos que la ayudan a conseguir sus víctimas, los cuales le obedecen por temor ¿y quién no lo haría?, el poder principal de Ragenil es un poco extraño, ella puede detectar a cualquier persona por más lejos que esté, puede rastrear a cualquier sibrejus, pero tuvo que haber sentido antes su olor, pero no solo su olor corporal, también el olor de su sangre, para ella la sangre tiene diferentes olores.
    Ragenil es de los pocos sibrejus que pudo vivir en la Tierra antes de que nos enviaran a Vandestia, conoce muy bien la Tierra, y hasta mejor que cualquier humano, el peor delito que ha cometido es, obligar a sus lacayos traerle humanos desde la Tierra para alimentarse de ellos y cazar en días que es prohibido, pero ningún cazador se atreve a enfrentarla, por eso ella hace lo que quiere, ni siquiera la propia reina se atreve a decirle algo, pues sabe que pondría en riesgo su vida.
    Ella, al ser antediluviana posee más de un poder, sin contar los poderes que lógicamente tiene por ser vampiro, uno de los poderes que ella posee, aparte del que ya te conté es, que puede saber si tú estás diciendo la verdad o le estás mintiendo, con ella hay que tener mucho cuidado, ni siquiera los más poderosos se atreven a retarla, pues saben que la muerte es lo único que les espera, raros y pocos son los que se han atrevido a ponerse frente a frente con ella, con Ragenil, pero un hechizo la mantiene encerrada en su castillo.
    -Sería bueno que nunca nos acerquemos a su morada- balbuceó Valeria- solo por precaución y nada más, no quiero terminar muerta en un dos por tres.
    -Lamento tener que decirte esto-añadió Katie- pero elle posee el mapa de los montes Mancro y sin ese mapa nunca encontraremos a los tres oráculos y nos perderíamos fácilmente, solo esa solución tenemos y es la que nos queda más cerca.
    -Yo pienso que no deberíamos de ir- exclamó George- sería mejor que intentáramos ir sin el mapa antes que tener que ver a Ragenil, es un poco más seguro.
    -Que cobarde- dijo Dakota- sabes que tenemos que ir, de lo contrario jamás encontraremos el camino para salir de los montes Mancro, tenemos que armarnos de valor, sé que no será fácil, pero ya no hay más opciones, ya no queda nada más que hacer y por suerte que la aldea Vampir queda lindante a nuestro destino, si tienes una idea que sea mucho mejor que esta, este es el momento para decírmela.
    -No, no tengo ninguna otra idea que sea buena-dijo avergonzado George.
    El silencio volvió a sentirse, nadie decía nada, quizás el hecho de tener que visitar a Ragenil los tenía muy pensativos sobre su cercano futuro, continuó ese silencio abrumante por varios minutos hasta que Valeria volvió a hacer otra pregunta.
    -Tengo una duda- dijo Valeria dirigiéndose a Shannon.
    -¿Cuál es?- preguntó Shannon.
    -Si nadie en este mundo puede tener hijos ni nada por el estilo… ¿de dónde venimos nosotros?- preguntó Valeria.
    -Esa es una muy buena pregunta que tiene una muy buena respuesta- pronunció Shannon- de seguro que Katie ya te ha de haber contado la historia de Morkott y Rubí, pues ese Geners se volvió muy poderoso y para nosotros él es como Zeus u Osiris, la ninfa le dijo que eligiera a trece sibrejus más para que lo ayudaran a gobernar, por el momento él solo ha conseguido a nueve, esos nueve sibrejus le ayudan a crearnos y a decidir de que especie seremos, cuando ya han creado a varios bebés y estos ya poseen su respectiva especie y poderes los envían a la gran isla de las ninfa. Las deidades vandestianas viven en un reino secreto al que nadie de nosotros puede llegar, solo las ninfas pueden ir a ese lugar, el reino de las deidades es difícil de encontrar, puesto que nunca lo encontraras en el mismo lugar, es un reino deambulante, esas es una de las razones por las cuales cuesta encontrar el reino.
    Retomaré lo que estaba diciendo anteriormente, cuando las deidades crean a los niños los envían a la gran isla de las ninfas, en donde son educados, es en ese lugar en el que descubre sus poderes y su especie, pero las formas para descubrir a cada especie varían, cada prueba es para una determinada especie, las pruebas son muy efectivas y nunca han fallado y yo te diré todas las que me sé, pues siendo una princesa necesito y debo saber sobre esto, también Katie sabe un poco sobre esto, en realidad, los sabios a veces tienen más acceso a la información privada que la propia burguesía, un poco irónico ¿cierto?, una de las pruebas es la siguiente:
    Cuando tiene a un grupo de niños los sumergen en agua, si el niño flota es un brujo o bruja, pues esta especie es repelida por el agua, las ninfas intentaran sumergirlo, pero siempre flotará y si no es una bruja o brujo, el niño se hundirá, como ya saben cuáles son los brujos y brujas, estos niños son enviados a un sitio especial para que descubran cuál es su poder. En esa misma prueba se pueden descifrar varias especies, como las sirenas y tritones, cuando son sumergidos en el agua, se les empieza a formar una cola de pez, los que se hunden son sacados rápidamente del agua.
    Para algunas ninfas se puede ocupar esta prueba, pues las ninfas se dividen en varias clases que son: las potameides, ninfas de los ríos; las náyades, ninfas de las fuentes, los arroyos y de otros cuerpos de agua dulce; las oréades, ninfas de las grutas y las montañas; las dríades, ninfas de los bosques; las hamadríades, ninfas de los árboles; las nereidas, ninfas del mar, las nereidas eran las que soportaban la respiración debajo del agua, a las otras ninfas solo les gustaba el agua.
    Las hadas son las más fáciles de descubrir, pues sus alas se empiezan a manifestar, los vampiros se empiezan a sentir atraídos y sedientos por la sangre, los zombis se empiezan a ver como muertos y los Geners son los que sobran en estas pruebas. Con las princesas es más diferente, no son las ninfas las que nos cuidan, es la reina, y nos cría como si fuésemos sus hijos. Los vampiros son de los que viven más tiempo, los demás sibrejus también vivimos bastante, mucho más que los humanos y envejecemos lentamente, los vampiros son semi-inmortales por eso es difícil de matarlos, los humanos creen que los vampiros son inmortales, pero ese es un gran error, si en verdad fueran inmortales, no se podrían destruir, pero clavales una estaca y a ver qué pasa.
    -Entonces, yo no fui parte de esas pruebas- dijo Valeria- pues yo no sé a qué especie pertenezco, ni siquiera que poder tengo.
    -Pronto lo descubriremos- indicó Shannon- y sabremos cómo es que llegaste a la Tierra siendo tan pequeña, pues no recuerdas nada, pero algo tuvo que haber sucedido para que tú llegaras allí, no creo que te hayas ido sola, no falta mucho para que podamos saber con certeza qué fue lo que en realidad pasó.
    Después de ésta larga conversación, decidieron descansar y continuarla en otro día, menos en este, pues tenían que descansar, Dakota siempre se encontraba muy pensativa, pocas personas sabían sobre su vida, pero no todo, solo cinco sabían de un gran secreto que ella ocultaba celosamente, pero esas cinco personas no era ninguna de las que la acompañaba en el viaje, pero ya habían conocido a más de una de esas cinco personas, pero sin darse cuenta.
    Cuando amaneció, buscaron por las orillas del rio algún bote o algo parecido para poder cruzar el río, habían caminado por un largo rato sin encontrar nada que les sirviera, de pronto pudieron encontrar una pequeña barca, un poco dañada, pero les ayudaría de mucho, consiguieron en los alrededores algunos materiales para poder reparar la barca, pues en las orillas del río Zaldir se podían encontrar restos de botes destrozados por la fuerza de su caudal.
    Eran como las diez de la mañana cuando terminaron de reparar la pequeña barca, pero por suerte el tamaño no era tan pequeño, pues todos entraban perfectamente y aun sobraba espacio como para tres personas más. Subieron al bote, a Shannon le costó subir por su extenuante vestido, pero al final lo logró, mientras el día pasaba, todo estaba en completa tranquilidad y armonía, no se observaba nada extraño, ni movimientos en el agua, con un par de remos se impulsaban hacia la otra orilla, los que iban remando eran George y Dakota, pero por momentos se turnaban para no cansarse tanto. Cuando llegó la noche, el río se puso turbio y el bote se movía de un lado a otro, tenían que remar con mucha fuerza para no ser arrastrados por la corriente, había momentos en los que el agua se ponía tan turbulenta que les costaba mantenerse dentro de la barca.
    A lo lejos se empezaban a percibir unas melodiosas voces que cantaban melodías desconocidas, poco a poca fueron quedando hipnotizados, eran una melodías tan hermosas que no podían dejar de escucharlas, pero hubo un momento en el que recuperaron el conocimiento, eso les pareció un poco extraño, pues nadie se puede deshipnotizar  de las sirenas, las sirenas habían dejado de cantar, pero movían insistentemente el bote, para que todos cayeran al agua, pero algo comenzó a alejar a las sirenas, Valeria estaba muy asustada, nunca le había pasado algo similar, vieron que alguien salía del agua, Lia pudo distinguir que era un tritón, él se acercó hacia ellos, y les dijo que no se asustaran.
    -¿Quién eres?- preguntó muy asustada Lia.
    -Me llamo Bran, y no les quiero hacer daño- respondió el tritón- solo quería ayudarlos alejando a esas sirenas de aquí, tengan mucho cuidado estas aguas son muy peligrosas y todavía no han pasado lo peor.
    -¡¡¡Qué!!!- exclamó Katie- pero casi caemos al agua y si hubiéramos caído, ellas nos hubieran matado, descuartizado y quizás hasta degollado.
    -No es lo peor- dijo muy sereno Bran- eso no es nada comparado con lo que les pueden hacer, se ve que no saben mucha de sirenas y tritones.
    -¿Estamos muy lejos de la orilla?- le preguntó Shannon a Bran.
    -U poco lejos, para serles sinceros, aun les falta mucho por recorrer en este río- respondió Bran- es muy grande y se tardaran mucho para llegar a la orilla.
    -¿Cuánto aproximadamente?- preguntó Shannon- si es que eres muy amable en decirnos.
    -No sabría decirles con exactitud- dijo Bran- pero a la orilla llegaran hasta el ocaso, ya se habrá ido el sol para cuando lleguen, pero los puedo ayudar para que lleguen un poco más antes, si es que así lo quieren.
    Después de meditar por unos segundos la propuesta de Bran, un completo desconocido que les estaba ofreciendo su ayuda, aceptaron sin más preámbulos.
    -Después de cruzar el río a dónde se dirigen- preguntó Bran- me gustaría saber cuáles son sus planes y las causas por las cuales vinieron aquí.
     -Nos dirigimos al castillo de la vampiresa antediluviana, Ragenil- respondió Shannon- necesitamos la ayuda de ella y elegimos este camino ya que lo consideramos menos peligroso que el bosque sangriento.
    -Uh, me encantan los desafíos, conocer a la temida Ragenil, que atrevido- dijo Bran- me gustaría acompañarlos.
    -Claro que nos puedes acompañar- respondió Shannon- mientras más seamos, será mucho mejor, nos serás de mucha ayuda.
    Bran se apresuró a ayudarlos para que llegaran rápidamente a la orilla, Bran nadaba lo más rápido que podía, no quería agotar todas sus fuerzas, así que por momentos se detenía para descansar, esa noche a todos les pareció interminable, Dakota se encontraba muy pensativa, como siempre, nadie podría entender lo que pasaba por la mente de Dakota, ni siquiera su propia hermana. En la mente de Dakota muchas cosas se juntaban, cosas incomprensibles, un secreto que no la dejaba dormir, un parte de ella lo quería contar, pero otra parte de ella lo retenía, sabía que para sus planes no funcionaría decir la verdad tan prematuramente, pero tenía que controlarse o el secreto se descubriría más rápido de lo pensado y eso no sería para nada bueno, ¿pero que secreto es el que guardaba? ¿Y por qué ella sola se contradecía?, todo se descubriría poco a poco.
    Eran como las cinco de la mañana, Bran les dijo que ya faltaba poco para llegar, él había nadado tan rápido, que había acortado mucho el viaje, su ayuda les había ahorrado mucho tiempo. La oscuridad de la noche se estaba desvaneciendo poco a poco, la luz comenzaba a reinar de nuevo, pasaron varios minutos, la ribera del río ya era visible, se podían ver los árboles con su deslumbrante verdosidad, el frío de la noche desaparecía para darle paso a la cálida mañana, Kylie pensaba y repensaba la idea de visitar los aposentos de Ragenil, nunca habían visto a esa vampiresa, a su mente llegaban imágenes diferentes de cómo sería la antediluviana, también pensaba si los mataría o los haría sus prisioneros.
    Llegaron a la orilla del río Zaldir, descansaron un rato, pues estaban agotados, sobre todo Bran, que había tenido que nadar durante toda la noche, cuando Bran salió del agua y se secó, le apareció un par de piernas, su cola había desaparecido, George le dio un poca de ropa que él llevaba para que se pudiera vestir, pero si Bran se ponía de nuevo en contacto con el agua, su cola volvía a manifestarse, Dakota salió de caza junto con Lia para poder conseguir algo de alimento, por desgracia, no encontraron mucho, solo algunos pequeños y escuálidos conejos, encendieron una pequeña hoguera y los cocinaron.
    Valeria sentía que ella si pertenecía a Vandestia, que ese si era su mundo, pero aún sentía que pertenecía a la Tierra, la Tierra era su hogar, ahí se encontraba su familia, pero en Vandestia estaba su hermana, su verdadera hermana, Valeria ya comenzaba a tomarle mucho cariño a Dakota, ya la sentía como su hermana, pero por su mente siempre pasaba le pregunta de cómo estaría su familia humana, la familia que por tanto tiempo la había cuidado y amado, era muy difícil para ella saber que quizás ya no los volvería a ver, ellos ya no sabrían nada de ella, tal vez hasta pensaban que ya estaba muerta y que era imposible verla de nuevo y que todo fuera como lo era antes de conocer Vandestia y a algunos de sus habitantes

Capítulo 11

    Amanecía, Dakota ya lista y Valeria aun vistiéndose, esa mañana era muy cálida, como una mañana de verano, Dakota le había dicho a Valeria que la llevaría a conocer a la princesa de Crenostro, ella si guardaría el secreto y las podía ayudar a demostrar el poder da Valeria para demostrar que ella era una sibrejus . Caminaron por mucho tiempo sin descanso, pues el castillo estaba más lejos que la aldea, los prados por los cuales tenían que pasar eran hermosos, al llegar al castillo, Dakota solicitó ver a la princesa, la petición les fue concedida, puesto que Dakota era una amiga de la princesa. La princesa era muy bonita, de pelo castaño y rizado, piel trigueña, ojos cafés, su nombre era Shannon. Los sirvientes las dirigieron al jardín, lugar en el cual se encontraba Shannon, cuando llegaron, Dakota le dio a Valeria que esperara mientras ella hablaba con la princesa, Valeria aceptó y se quedó en la entrada del jardín, Dakota se dirigió hacia Shannon y se sentó junto a ella.
    Shannon se encontraba sentada en el fino césped que cubría todo el floreado jardín, tenía un vestido extraordinariamente ostentoso y llamativo de un color anaranjado chillante, por lo que se podía apreciar, ella llevaba un incómodo y ajustado corsé. Ese era el tipo de vestimenta que debía de ocupar la realeza de Vandestia, por órdenes de la reina, pues ella quería que la monarquía se distinguiera de los plebeyos, las reglas de la reina se tenían que cumplir a la perfección, pues ella era la máxima autoridad de Vandestia al igual que el rey, pero el rey no era muy mencionado e importante como lo era la reina.
    -¿A qué debo tu visita?- preguntó Shannon.
    -Vengo a pedirte un favor- dijo Dakota
    -Habla, pues más hace el que habla que el que calla.
    -Esto que tengo que decirte es muy privado y te lo quiero decir en un lugar en el que nadie nos pueda oír.
    -Dirijámonos más adentro en el jardín y les pediré a mis sirvientes que nos dejen solas- dijo mientras se levantaba para guiar a Dakota al lugar acordado y les ordenaba a sus sirvientes que las dejaran solas- habla, no ves que tu silencio me aterra, di lo que tengas que decir.
    -Es que lo que te tengo que decir es muy grave.
    -¡Oh! Entonces con menos razón calla.
    -¿Me juras que guardas el secreto?
    -¿Crees que soy una traidora?
    -No, por supuesto que no.
    -Habla antes de que me arrepienta.
    -He cometido un crimen.
    -¿Cuál es?
    -Traje un humano a Vandestia.
    -Cómo te atreves, osas entrar en mi morada y contarme de tu crimen, fuera, fuera de aquí, traidora, mereces la horca, mátenla, que ella…
    -¡Alto!, no llames a los guardias, te lo puedo explicar.
    -No hay nada que puedas explicar
    -Hay mucho que explicar, pues esa humana no es ni más ni menos que mi hermana.
    -Los humanos no son nuestra familia, has perdido el juicio.
    -No le he perdido, te he dicho solamente la verdad, ella es casi idéntica a mí.
    -¿Y por eso piensas que es tu hermana? Tendrás que devolverla a la Tierra y sácala antes de que alguien más se dé cuenta, solo por esta vez no te delataré.
    -No la llevaré, ella no se irá.
    -Que osadía la tuya.
    -Es mi hermana y te lo puedo demostrar.
    -Hazlo antes de que colmes mi paciencia.
    Dakota llamó a Valeria para que se acercara, la princesa al ver a Valeria se quedó estupefacta, fue entonces cuando Dakota le dijo a Valeria que le enseñara a Shannon la cadenita, cuando la princesa vio la cadenita quedó convencida de que Dakota si estaba diciendo la pura verdad y prometió ayudarlas, la princesa empezó a considerar que tal vez ese no era un crimen.
    -Ya veo- dijo Shannon-tú tienes razón, ella si es tu hermana.
    -Lo sé- replicó Dakota-pero quiero averiguar cómo es que llegó a la Tierra.
    -Les prometo ayudarlas en lo que pueda y no confesaré nada a la suprema reina que rige sobre todos los reinos y sobre el mío, ya saben que todos los príncipes y princesas de los diferentes reinos son criados por ella y por eso la consideramos nuestra madre… ¿Y a dónde viajaran? Si se puede saber.
    -Iremos a las altas montañas de Mancro, cerca de una aldea de vampiros.
    -¿Para que irán a ese lugar tan infausto? No las detendré si esa es su voluntad.
    -Iremos a las cuevas en donde habitan los tres oráculos adivinos, en lo más profundo de las montañas Mancro, solo ahí encontraremos la respuesta a nuestras preguntas.
    -Me ofrezco para acompañarlas.
    -Pero tú tienes prohibido ir a las montañas Mancro o a cualquier otra montaña, a la reina solo le gusta que la realeza pase solo en el castillo o salgan a algún paseo, pero jamás algo que sea impropio para gente tan refinada, nada que sea en absoluto peligroso.
    -No hables así, yo las acompañaré, no quiero pasar toda mi vida encerrada en un palacio, quiero vivir mi propia vida y divertirme, toda mi vida la he pasado sumisa a las reglas de la reina, hoy quiero hacer mis propias reglas.
    -Pero, si sales del castillo sin permiso ella se dará cuenta y todo nuestro plan se arruinará.
    -No se dará cuenta, les diré o mejor dicho les obligaré a mis sirvientes  que no le notifiquen nada a la reina, ellos me obedecerán.
    -Entonces salgamos ahora mismo, crees que puedes escalar una montaña con esos vestidos tan pomposos que tú posees.
    -Creo que sí, no será tan difícil, me tendré que acostumbrar, la práctica hace al maestro y yo he ocupado este tipo de vestidos desde que soy pequeña, no se preocupen por mí.
    -Nos reuniremos en mi casa
    -Ahí estaré, no las haré esperarme mucho tiempo ¿Quiénes más irán?
    -Irá Katie, George, tú, mi hermana y yo.
    -Está bien.
    Dakota y Valeria se marcharon y se dirigieron a la cabaña para preparar el recorrido. Cuando llegaron, lo primero que hizo Dakota fue buscar unos pergaminos, uno en especial era el que buscaba, cuando lo encontró se dirigió a la mesa del comedor y extendió el pergamino de aspecto muy añejo, lo que había en el pergamino era un mapa de lo que parecía ser el reino de Crenostro, sacó un pequeño morral de piel de liebre y guardó el pergamino, también guardó muchas otras cosas a las que Valeria no les puso atención.
    Acababa de salir el astro rey, la luz entraba por toda la cabaña, Dakota esta vez no estaba vestida como una cazadora, su vestimenta era como la de los demás, usaba un vestido de color oscuro de largo hasta el tobillo, era ajustado hasta debajo del talle, también llevaba un cinturón a la altura de la cadera, no era un cinturón para ajustarse al cuerpo, en el cinturón llevaba añadido un carcaj y unos pequeños frasquitos, en un instante Dakota se levantó el vestido a la altura de la rodilla, entonces dentro de la bota izquierda se metió una daga.
    -Nunca se sabe a qué tipo de peligros te encontraras en el camino- dijo Dakota cuando vio que Valeria se le había quedado viendo muy extraño al ver que estaba un poca armada- tú no te preocupes por nada, yo soy la que sabe usar las armas aquí.
    A lo lejos se podía identificar una silueta que se aproximaba a la casa, esa era Shannon, la cual llegaba con uno de sus abultados vestidos de colores chillantes, ella venía sola, nadie más la acompañaba, ni siquiera un solo guardia, cuando llegó la princesa, Dakota la invitó a pasar, ella acepto y entró en la cabaña, los otros dos acompañantes aún no habían llegado.
    -No crees que tu vestido es muy ostentoso y muy incómodo para el viaje que realizaremos- preguntó Valeria.
    -No lo sé, nunca he salido más allá de la aldea Gandaz, no me costará nada adaptarme a una vida alejada de las riquezas… Oh, casi se me olvidaba, te traje un pequeño obsequio- le dijo Shannon a Valeria.
    -¿Qué es?- preguntó entusiasmada Valeria.
    -Toma- dijo Shannon entregándole un pequeño y lindo espejo de muy fino decorado- este es un espejito que deseo dártelo para demostrarte mi amistad.
    Valeria tomó entre sus manos en espejito y le dio las gracias a Shannon por el presente, Dakota, que no había estado presente, acababa de llegar de su habitación y le dio mucha curiosidad el saber que era lo que le habían regalado a Valeria, Valeria le mostró el espejito, pero cuando Dakota lo vio y descubrió que era, se puso muy histérica y frenética, pero también mostraba un poco de temor, así que le arranco de las manos el espejo a Valeria y lo tiró al suelo, el espejo se rompió en miles de fragmentos.
    -Nunca vuelvas a traer un espejo- exclamó irritada Dakota- no me gustan los espejos, por eso no hay ninguno en mi cabaña.
    -¿Qué te pasa?- preguntó temerosa Valeria- no sabía que no te gustaban los espejos, te prometo que jamás traeré uno aquí, te lo prometo.
    -Perdóname- dijo Dakota ya muy calmada- no tenía que reaccionar yo de esa manera, es que no tolero los espejos, jamás me han gustado, me causan un gran pavor.
    -Pero ¿Por qué?-preguntó Shannon.
    -No lo sé- respondió Dakota- siempre me ha pasado lo mismo con los espejos, me dan fobia, no los tolero en lo absoluto.
    Al poco rato después de este incidente, llegaron a la cabaña George y Katie, George era un poca mayor, de un cabello entre canoso y negro, su apariencia lo hacía verse muy maduro y sabio, era de un tamaño no muy alto ni muy bajo. Cuando llegaron, todos se saludaron, Dakota presentó a George y Valeria, después de una breve mirada al mapa decidieron que ya era hora de marcharse, todos obedecieron esta orden y salieron rumbo a las montañas Mancro.
    -Dicen que los tres adivinos son muy sabios en sus vaticinios y jamás se han equivocado, pues ellos saben todo lo que pasará en el futuro, todo lo que pasó y todo lo que está pasando- dijo Shannon.
    Lo mismo he escuchado yo- añadió Katie.
    -Será mejor que dejemos de charlas y comencemos a caminar- dijo George- el recorrido es largo y será mejor no perder el tiempo.
    El viaje no sería nada fácil, los montes Mancro se encontraban muy lejos, en el camino el sol se hacía cada vez más agobiante, pero la sombra de los árboles los refrescaba mucho y no los dejaba deshidratarse fácilmente, ya habían caminado más de cinco kilómetros desde la casa de Dakota, así que decidieron descansar en una pradera que se encontraba cerca, todos estaban muy cansados y al mismo tiempo aprovecharían para volver a revisar el mapa.
    -¿Cuánto faltará para llegar al bosque Gosma?- preguntó la princesa- este vestido me está sofocando un poco, pensé que sería más fácil de lo que pensaba, espero que no falte mucho.
    -En unos cinco días estaremos ahí- dijo Dakota- o quizás nos tardemos unos ocho días, es que vamos muy lento.
    -No pensé que estuviera tan lejos- expresó Valeria- pensé que nos tardaríamos menos, pero ya veo que Crenostro es muy grande.
    -Eso aún es poco, el bosque Gosma está muy cerca, a decir verdad nos tardaremos mucho en llegar a los montes Mancro, pues la aldea Gandaz está en un extremo de Crenostro y si quieres saber, los montes Mancro se encuentran en el otro extremo de esta nación.
    -¿Tan lejos?- pregunto Valeria.
    -Sí- respondió Dakota- no te sorprendas tanto, pues es el otro extremo, pero por el lado más angosto, no por el más ancho.
    Después de un merecido descanso continuaron con el viaje, cuando terminaron de pasar por la pradera, llegaron a un lugar de aspecto selvático, con árboles de grandes hojas y flores extrañas de deliciosos olores, estaba un poco húmedo el lugar, el clima era muy cálido y nada de fatigoso, Shannon era a la que más le costaba caminar en ese lugar, su vestido se enlazaba con las ramas y raíces que habían en ese ambiente selvático, por momentos se tenían que detener para esperar Shannon, que en algunas veces quedaba atrapada en las ramas y en otros quedaba trabada en el fango.
    Fue un gran alivio para ellos cuando salieron de ese lugar, ya era casi de noche, así que buscaron un buen lugar para pasar toda la noche, cuando encontraron el lugar apropiado, Dakota salió a buscar algo de comer, pero lo único que encontró fueron frutas, todos se conformaron con comer eso, después de comer toda la fruta que Dakota había recolectado, todos se durmieron a excepción de Dakota, quien decidió quedarse despierta toda la noche.
    -Ve a dormir-dijo Valeria-no te preocupes, no creo que nos pase nada y si piensas que nos podría pasar algo, yo me puedo quedar despierta, de vigía.
    -No es eso- respondió Dakota- no tengo nada de sueño, he dormido mucho estos días, y como sabes, al ser un cazador te acostumbras a dormir poco y eso ya no te afecta.
    -Me puedes responder ¿Qué fue lo que en realidad pasó con el espejo?
    -Siéndote sincera, no lo sé, siempre me pongo muy ansiosa y frenética cuando veo un espejo, siempre ha sido así, les tengo pánico a los espejos.
    -¿Siempre? Pensé que tú no tenías miedos, pero ahora veo que todo el mundo los tiene y ¿a qué otras cosas les tienes miedo?
    -Ya basta, no quiero pensar en eso, ve a dormir, yo me puedo quedar aquí sola, no le tengo miedo a la noche ni a la oscuridad.
    -Está bien, hasta mañana hermana.
    Valeria se retiró y se fue a dormir debajo de un árbol, Dakota se quedó en un lugar donde el cielo se encontraba despejado, se recostó y se puso a mirar las estrellas, toda la noche la pasó en el mismo sitio. Después de caminar por largas horas en la mañana, se encontraron con dos muchachas que iban por el camino, la princesa Shannon conocía a una de ellas dos. Shannon se adelantó para saludar a la que era su amiga y le dio un  fuerte abrazo.
     -Tanto tiempo sin verte Kylie-le dijo Shannon muy emocionada a una de las dos chicas- casi ya no me visitas y qué te trae a estos lugares. Veo que tienes una nueva amiga ¿Quién es ella?
    -Hemos venido a pasear por estos lugares- respondió Kylie- y ella es mi amiga Lia, y Lia ella es mi amiga Shannon, ella es la princesa de Crenostro.
    -Mucho gusto en conocerla princesa- dijo Lia- nunca en mi vida la había visto, es un placer conocerla.
    -Gracias igual Lia- respondió Shannon- ¿tú eres una vampiresa al igual que Kylie?
    -Sí, también lo soy- indicó Lia.
    Kylie era muy bonita, su pelo castaño claro y liso, de unos lindos ojos azules al igual que Valeria, Lia también era muy bonita, su cabello era un poco más claro que el de Kylie, de ojos color miel y su cabello liso hasta los hombros. La vestimenta de ambas era como la que comúnmente se veía en Vandestia, los colores de sus vestimentas eran oscuros como la noche, pero no eran negros, Shannon las presentó ante todos.
    -Soy nueva en esto- dijo Valeria- pero en este momento el sol se encuentra casi en lo más alto, por lo que sé los vampiros se queman a la luz del son ¿Y a ustedes no les pasa eso?
        -Ves este anillo que traigo- dijo Lia mostrándole la mano a Valeria- todos los vampiros pueden poseer uno igual, esto nos ayuda a que las debilidades comunes de nuestra raza no nos afecte, usando este anillo no siento sed de sangre, la luz no me quema, pero solo sirve para esas dos cosas, pues la plata y el ajo aun ejercen efecto sobre mí y no puedo verme en un espejo.
    -Entonces solo sirve para anular dos debilidades por decirlo así –indicó Valeria- que suerte, pues no quería que me mordieras el cuello, sería un poco traumante y tú no eres nada fácil de matar.
    -En realidad sí, mientras ocupe el anillo puedo morir de la misma forma que cualquiera de los demás, eso es lo que tienes que pagar por usar el anillo, pero vale la pena, y también no solo es el anillo, se debe a la vez a que me encuentro en neonato fase inicial y aún no soy una vampiresa completa, cuando lo sea, mis poderes de vampiro funcionaran mejor y el poder que poseo será más fuerte de lo que ya es.
    -¿Por qué me haces estas preguntas? Se supone que la mayoría de lo que te conté ya lo tendrías que saber- preguntó Lia.
    -Confío mucho en Kylie- dijo Shannon- y si tú eres su amiga, también tengo que confiar en ti. Bueno, pues la verdad es esta y espero guarden el secreto, Valeria es de la Tierra, Dakota la trajo desde…
    -¡¡Qué!!- exclamaron conmocionadas Lia y Kylie.
    -Esperen a escuchar lo demás- indicó la princesa- si se fijan, ellas dos son idénticas, acuérdense de la cadenita que nos distingue a todos los vandestianos, ella también posee una, lo que quiere decir que ella es una sibrejus, lo que queremos averiguar es cómo llegó a la Tierra y quién la llevó a ese lugar, también queremos descubrir cuáles son sus poderes y de qué especie es.
    -Su secreto está a salvo con nosotras- dijo Lia- no se lo revelaremos a nadie.
    -Les ayudaremos- añadió Kylie- y ¿A dónde se dirigen?
    -A los montes Mancro, queremos ir  a ver a los tres adivinos- dijo George- pero primero tenemos que ir al bosque Gosma.
    -¿Por qué no lo dijeron antes? Nuestra casa está cerca de aquí, podrían pasar ahí la noche y luego podríamos ir al bosque Gosma, pues nuestra casa está siguiendo este camino por el que ustedes van, nos gustaría acompañarlos en su viaje, si es que así lo desean-dijo Kylie.
    -Por supuesto que nos pueden acompañar, mientras más seamos será mejor y nos encantaría mucho que nos dieran donde pasar la noche- agregó Katie.
    -En marcha- ordenó Dakota.
    Todos iban siguiendo los pasos de Lia y Kylie, caminaron por un gran tiempo, como más de dos horas cuando encontraron un pequeño arroyo de agua pura y cristalina, decidieron descansar un rato mientras se hidrataban y retomaban fuerzas para continuar con el viaje, descansaron como por quince minutos, Dakota estaba muy precisa así que les dijo que era mejor continuar y no seguir perdiendo tiempo, todos la obedecieron, era como que Dakota era la jefa, todos la obedecían en todo y nunca la cuestionaban, jamás se había elegido un líder en el grupo, pero este puesto bien se lo merecía ella, a todos les daba una sensación de autoridad que no se podía negar, tal vez era por su entrenamiento como cazadora que había adquirido estos dones de liderazgo. Llegaron a la casa de Kylie y Lia, era una hermosa cabaña, más grande que la de Dakota y con un toque más alegre y menos sombrío, ellas los invitaron a pasar y ellos aceptaron con gusto.
    Después de que todos entraron, Kylie fue a buscar unas mantas para que se cubrieran en la noche  y que el frío no les penetrara en el cuerpo, todos quedaron muy agradecidos con el trato que ellas les habían dado, Valeria se quedó cerca de una ventana, cuando era como media noche, Valeria despertó, un ruido había hecho que se despertara, era un rama la responsable, el viento hacía que la rama produjera escalofriantes sonidos, pasó un gran rato viendo a través de la ventana, la noche le parecía muy hermosa, cuando volteó a ver hacia dentro, notó que Dakota estaba despierta, Dakota estaba viendo cuidadosamente sus propias mano, como que si ella tratase de encontrar algo nuevo.
    Valeria no le dio mucha importancia y volvió a dormirse, Dakota continuó con lo que estaba haciendo, parecía hipnotizada, pues no fijaba su vista en otro lado que no fueran sus manos. En la mañana, Dakota era la primerita en estar despierta, aunque Valeria dudaba de que durmiera y pocas habían sido las veces que la había visto dormida. Poco a poca fueron despertando los demás, Kylie y Lia les habían preparado un delicioso desayuno con carne de cordero. Caminaron por largas horas en un irritante silencio hasta que Valeria decidió hablar y romper el silencio.
    -¿Cuál es tu poder Lia?- preguntó Valeria.
    -Es un poder muy raro- respondió Lia-mi poder me permite que con la mente le pueda ordenar al cerebro de alguien que deje de funcionar, lo cual hace que el corazón se detenga y deje de bombear sangre a los pulmones, lo cual te produce una muerte temporal, dura apenas unos cuantos minutos, cuando me convierta en una vampiresa completa, me será más fácil dominar mi poder y su efecto durará por más tiempo, pero solo se lo puedo hacer a una persona la vez, pero solo lo puedo realizar si me están viendo a los ojos.
    -Es un poder muy interesante- dijo muy fascinada Valeria- de seguro nadie te puede derrotar, no creo que haya un poder mejor que ese, me encantaría poseerlo.
    -Gracias por los halagos –indicó Lia- pero no creas, mi poder no es tan bueno, hay unos que son mejores que el mío, pero todo depende de lo diestra que seas al utilizarlos, no importa si tienes un buen poder, sino sabes usarlo no te servirá de nada.
    -¿Y cuál es tu poder Kylie?- preguntó Valeria.
    -Poseo una fuerza extraordinaria- respondió Kylie.
   --Dakota- dijo Valeria- aun no sé cuál es tú poder, nunca me lo has mencionado y me da mucha curiosidad saber qué es.
    -La telequinesis- respondió Dakota.
    -La tele… ¿Qué?-preguntó confundida Valeria.
    -Puedo mover objetos con la mente, así de sencillo- agregó Dakota.
    Continuaron con su conversación mientras caminaban hacia el bosque Gosma, pasaron varios días así, en las noches buscaban un lugar seguro para descansar y encendían una fogata para que el frio no los matase, en la mañana volvían a retomar su camino, aunque muy cansados, lo hacían con gusto, todos los días era la misma odisea, pero nadie se quejaba, todos estaban dispuestos a ayudar sin importar cuanto costase o que tan agotador fuera. Tardaron un poco más de seis días en llegar cerca del bosque Gosma, faltaba muy poco para llegar, pero la noche ya se hacía presente y era muy peligroso adentrarse al bosque a altas horas de la noche, lo más seguro era que se podían perder y jamás volver a encontrar el camino.
    Se quedaron en una pradera cercana al bosque, pues pensaban retomar su camino por la mañana, lo primero que hicieron fue buscar leña para poder encender una fogata, cuando terminaron de hacer esto, decidieron tirarse al suelo para descansar durante toda la noche, pero antes de esto hubo una interesante conversación, la cual contaba una historia sobre el bosque Gosma.
    -¿Por qué no nos adentramos al bosque hoy?- preguntó Valeria-estábamos cerca, hubiéramos entrado y nos hubiéramos resguardado ahí.
    -No, por nada del mundo entraría ahorita- respondió Dakota- no tienes idea de lo que nos aguarda en ese bosque, si hubiéramos entrado nos estaríamos condenando a nuestra propia expiación. Se dice que en el bosque Gosma habita un ser horrible que devora a cuantos entran en el, dicen que su aspecto es horrendo, es una bestia con dos cuernos largos y con una pequeña espiral, sus ojos son completamente negros, solo la maldad relumbra en ellos, su cuerpo es escamoso como una serpiente y de color gris, posee tres ojos y sus dientes son tan afilados como los de un tiburón, su rugido es tan potente que puede dejar sordo a más de alguno, pocos son los que aseguran haberlo visto y las descripciones son las mismas, pero todas estas personas han sobrevivido de la misma manera, trasladándose por los árboles y no por el suelo.
    -¿Tan peligroso es?- preguntó indiferente Valeria.
    -Claro que si- respondió exasperada Shannon- no tienes la idea de lo peligroso que es, la mejor decisión que pudimos tomar fue continuar mañana, yo ni de loca hubiera ido hoy, aún estoy un poco cuerda.
    Después de esto todos se durmieron, hasta Dakota se durmió las únicas que no se durmieron fueron Kylie y Lia, aunque con el anillo si pueden sentir deseos de dormir, pero ellas decidieron no hacerlo, se resistieron todo lo que pudieron para que el anillo no las introdujese en un profundo sueño, pero dos horas después el sueño las logró vencer y quedaron completamente dormidas.
    En la mañana recogieron todas sus cosas y se marcharon al bosque. Se internaron cuidadosamente en el bosque y siguieron caminado hasta que lee llegó la hora de descansar, ya era otra vez de noche, el bosque les había hecho perder la noción del tiempo, pues en el bosque parecía lo mismo el día y la noche, no se veía diferencia alguna entre estas dos etapas del día. George se quedaría parar vigilar que el Gosma, la bestia que habitaba en el bosque del mimo nombre, no llegase de sorpresa. Esa noche no ocurrió nada aparte de lo normal, según ellos ya tenía que haber amanecido, pero eso no se sabía con certeza, todo era muy obscuro y poca luz entraba, la suficiente como para poder verse, pero no iluminaba como la luz del sol, los únicos animales que hasta el momento habían visto era cuervos y los lindos Irdos, que hacían que todo pareciese menos escalofriante gracias a sus vistosos y chillantes colores como los del vestido de Shannon.
    A lo lejos pudieron escuchar un sonido que se acercaba entre los árboles, vieron que muchas otras aves que aún no habían visto, salían huyendo de algo, así que decidieron esconderse, se subieron a unos altos árboles para estar más protegidos, para su sorpresa, vieron que el que producía ese sonido era el Gosma, era más tenebroso en persona, pero fiel a su ambigua descripción, todos quedaron asombrados por la fealdad de la criatura. El Gosma se quedó a descansar cerca del lugar en el que ellos se encontraban. Por precaución, ellos decidieron pasar todo el día ahí, para esperar a que la criatura se fuera y así no correr ningún peligro de muerte.
    Estaban muy cansados de estar en los árboles, sentía el cuerpo tullido y un poco inmóvil, esto se debía a la falta de movimiento en la que habían estado por culpa de la criatura. Cuando el Gosma se alejó lo suficiente del lugar, decidieron desplazarse por los árboles, ya que se sabía que era más seguro que ir caminado, pasaron varios días así, habían perdido la cuenta de los días que habían pasado adentro, cuando decidían reposar, siempre se turnaban para que alguien cuidara de que no viniera el Gosma. Había pasado mucho tiempo cuando pudieron distinguir a lo lejos una luz que según ellos indicaba que era la salida, y no se equivocaron, esa era la salida del bosque Gosma, ellos fueron de los pocos que han podido ver al Gosma y salir con vida de ese lóbrego lugar. Terminaron agotados y exhaustos y aún les faltaba mucho que recorre para llegar a los montes Mancro.
     Por suerte, a Kylie se le ocurrió una gran idea para llegar más rápido a su destino, la idea de Kylie era transportarse en unos Garos, los Garos eran aves gigantescas que volaban a grandes alturas, lo único malo de la idea era tratar de atraparlos, algo que costaba mucho. Lo primero que hicieron fue buscar un grupo de estas aves, no tardaron mucho en encontrarlos, pues la zona en la que se encontraban era una de las preferidas por los Garos, cuando encontraron la manada, lo único que les tocaba hacer era atraparlos, después de una larga cacería, lograron atrapar los suficientes como para viajar en ellos y ahorrar mucho tiempo. Abordaron rápidamente a los Garos y continuaron su largo viaje.
    Cuando era la hora de dormir, siempre buscaban una pradera y con unas cuerdas muy resistentes que habían conseguido sujetaban a los Garos para que no escaparan. Los Garos eran unas aves muy veloces, fue por eso que en cuatro días ya estaban muy cerca del bosque sangriento y del río Zaldir, algo que les hubiera tomado varios meses en lograr, la velocidad de esas aves era sorprendente, sus plumas eran de color anaranjado, rojo y amarillo, poseían unas largas y extensas alas.
    Era ya la hora de descansar, el sol ya no se veía en el horizonte, cerca de donde se encontraban ellos había una pradera, así que decidieron bajar, pero fueron capturados por sorpresa por un grupo de vampiros, Valeria y los que la acompañaban fueron encadenados y les cubrieron el rostro con  una capucha negra, la ergástula en las que los tenían  se encontraba muy lejos del lugar en el cual habían sido capturados, la ergástula tenía un horrible olor a humedad y encierro.
    Uno de esos vampiros se llamaba Harry, era muy apuesto, sus ojos escarlata, su cabello negro, era alto y con una piel pálida. Él se dispuso a quitarles la capucha que les inhibía la vista a sus prisioneros, fue quitándoselas uno a uno, primero a Katie, luego a Shannon y así sucesivamente hasta llegar a Kylie, la cual le llamó mucho la atención a él.
    -¿Cómo te lamas?- le preguntó Harry a Kylie, pero ella no le quiso responder- no te haré daño, solo quiero saber tu nombre, ¿acaso es mucho pedir?- Kylie se reusó a contestar y fijó su mirada en el suelo-sabes, no soy tan malo como parezco, y hasta les podría perdonar la vida a tus amigos.
    -Me llamo Kylie- respondió un poco temerosa, pues creía que él la podía matar.
    -Que lindo nombre, si te interesa, mi nombre es Harry, y quiero saber que hacían en mi territorio.
    -No hacíamos nada malo- exclamó Kylie- te lo aseguro.
    -Lo sé-dijo Harry-solo quiero saber que hacían y a donde se dirigían, eso es lo único que necesito saber.
    -Nos dirigimos a los montes Mancro- balbuceó Kylie.
    -Ese lugar es muy peligroso, no deberían de ir allí- indicó Harry.
    -No eres nadie para decirnos qué hacer.
    -Pero si él que los ha capturado, aléjense de esos lugares, aléjense del bosque y de la aldea Vampir o les va a pesar, si es que yo los dejo salir de aquí, pero les aseguro que no durarían ni un segundo en eso lugares, casi todos ustedes son chicas y todos saben que las chicas no son buenas escalando montañas y mucho menos peleando contra vampiros.
    -No nos subestimes Harry, no sabes cómo somos, aquí hay dos vampiresas que se pueden defender solas y pueden defender a los demás.
    -Pero por lo que veo a esas dos vampiresas les gusta sentirse como los demás sibrejus, pues llevan esos estúpidos anillos, ¿no te gusta sentirte como un vampiro? ¿No te gusta sentir el poder?
    -No, no soy como tú, me encanta sentirme como los demás, me gusta disfrutar del día y no de la noche.
    -Entonces también te gusta dormir, dormir es una pérdida de tiempo, por eso nunca he ocupado mi anillo, no quiero dormir jamás.
    -Lo que te pierdes, lo que más me gusta de dormir es que puedo soñar y no es que esté menoscabando las ventajas de ser vampiro.
    -Por lo menos yo si disfruto de la sangre, pero mejor ya no sigo con esta pérdida de tiempo, tengo cosas más importantes que hacer que estar debatiendo contigo, una simple neonata fase inicial y yo un antiguo.
    El otro captor llegó antes de que Harry se marchara y le susurro unas palabras al oído, al principio Harry protestó por lo que le estaban diciendo, pero al final el otro vampiro le dijo: tienes que obedecer, son órdenes. Eso fue lo único que se pudo escuchar de su breve conversación. Después de eso Harry los dejó libres, él trabajaba para alguien más y ese alguien fue el que le ordenó que los liberara. Harry, antes de que se marcharan les advirtió que en el camino había muchos peligros a los que se tenían que enfrentar, tenían que decidir por dónde pasar, si por el río Zaldir o el bosque sangriento, esos eran los únicos caminos que podían tomar para llegar a la aldea Vampir, la otra forma era menos arriesgada, pero más tardada, no podían tratar de rodear todo el bosque, tenían que decidir cuál camino era el más seguro, lo malo era que ya no contaban con la ayuda de los Garos, pues cuando fueron capturados, los Garos salieron huyendo. Al final tomaron una decisión, el camino que ellos utilizarían sería el río Zaldir, lo único peligroso en ese río eran sus sirenas y tritones.
    Las sirenas eran seres de espectacular belleza, tan lidas que cualquiera quedaría totalmente encantado con ellas, pero eran seres infaustos, maléficos, pocas de ellas eran buenas, las malas se alimentaban de otros sibrejus y las buenas de animales acuáticos y terrestres. Los tritones eran iguales que las sirenas, solo que masculinos, cuando las sirenas y los tritones salían del agua les aparecía un par de piernas con las cuales se desplazaban sobre tierra, pero la mayoría prefería permanecer en el agua, uno de los poderes que por naturaleza poseían las sirenas, era su bello e hipnotizante canto, con el que podían dominar la mente de sus víctimas y poseían una gran velocidad para nadar, insuperable por ninguna otra especie acuática.
    Los reinos de las sirenas y los tritones se encontraban en las profundidades del mar y pocos eran los que vivían en los ríos y lagos, pero los que se encontraban en los ríos y lagos eran los que se consideraban malos, los que vivían en los reinos del mar eran comúnmente buenos. Los reinos eran gigantescos y muy bonitos, pocas personas, aparte de las sirenas y los tritones, conocían esas magnificas estructuras en lo más recóndito del mar.

    Se tendrían que enfrentar a ese peligro, pensaban  que era menos peligroso que el bosque sangriento, y tenían razón, ese bosque era lo más peligroso que existía en Crenostro. Ese bosque era lo que todos intentaban no poner en sus destinos, pues sus peligros eran muchos y extremadamente peligroso, mucho más peligroso que el bosque Gosma con su fea y terrorífica criatura que causaba pánico a cuantos la mencionaban.

Capítulo 10

    Valeria y Dakota despertaron muy temprano, se arreglaron rápidamente y salieron con rumbo a la casa de Katie para que Valeria pudiera saber más sobre Vandestia, su verdadero hogar, aunque ella aún no lo aceptaba como tal, llegaron a la entrada de la aldea y caminaron por un rato sin rumbo aparente, pues la casa de Katie estaba muy adentro en la aldea, cuando estaban cerca pudieron ver que Katie las estaba esperando, ella estaba muy ansiosa de verlas para contarle a Valeria la mayoría de cosas que necesitaba saber, porque en Vandestia habían ciertos conocimientos que solo los sabios los podían conocer, pues eran muy confidenciales.
    Llegaron a la entrada de la casa de Katie, ella las invitó a pasar, cuando entraron vieron que adentro había otra sibrejus, ella se llamaba Isabela, era una ninfa, muy bonita, tenía un cabello largo, negro y liso, sus ojos eran azules ella era de piel morena como la canela, alta, amable, buena amiga de Katie y de Dakota. A Isabela también la había contado Dakota sobre la existencia de Valeria, Isabela les había jurado guardar el secreto. Isabela y Dakota tenían unos asuntos pendientes así que se despidieron y luego se marcharon, por lo cual en la casa solo quedaron Katie y Valeria.
    -Ahora- dijo Valeria- cuéntame todo lo que sabes sobre Vandestia. Dímelo no me hagas esperar más de lo que ya esperé.
    -Te lo contaré-dijo Katie- Hace mucho tiempo no vivíamos en Vandestia, nosotros lo sibrejus vivíamos junto con los humanos, algunos sibrejus decidían mantener su estado en secreto por miedo a represarías o por la discriminación de los humanos hacia nosotros, nuestra historia es larga y trágica, por culpa de la raza humana fuimos encerrados en Vandestia. Vivian en muchas partes del mundo, por poseer una vida más larga conocía muchas partes del mundo, aún tenemos larga vida,  pero ya no podemos visitar la Tierra.
    Todo estaba bien, nosotros no éramos considerados seres sobrenaturales o monstruos éramos humanos, diferentes, pero humanos. Todo empezó con una pequeña historia. Los padres de Catni, una vampiresa, eran los líderes de un poderoso clan de vampiros, a ellos no les gustaba mezclarse con los humanos, pero Catni se había enamorado de un humano y ese humano de ella, él no sabía que Catni era una vampiresa, pero hubo un día en que Catni se lo reveló, el joven no se asustó  más bien la idea le hizo querer convertirse en vampiro, quería vivir con ella por toda la eternidad.
     Catni aceptó transformarlo en vampiro, ninguna de las dos familias sabia del amor entre estos dos jóvenes, el que antes había sido humano decidió contarle a su familia sobre Catni y sobre que él ya se había transformado en uno de ellos, los padres del muchacho al escuchar esto se asustaron y se enfurecieron a la vez.
    -Mi hijo es ahora un monstruo- dijo alarmada la madre del muchacho- por culpa de esa a la cual yo consideraba que era una amiga de él. Ese monstruo que en realidad significaba más que una amiga para mi hijo le hizo todo esto, ella merece morir.
    -¡No madre!- exclamó el muchacho- ella no tiene la culpa, el único culpable soy yo, yo fui el que le rogó para convertirse en lo que ahora soy. No la maten, yo moriré por ella.
   -¡Cállate!- exclamó enfurecido el padre del joven-no tienes nada de cordura, los vampiros son nuestros enemigos, y con lo que acaba de pasar, el odio que antes conservábamos hoy saldrá para que vean que no somos débiles.
    Enfurecidos, el padre y los hermanos del chico salieron en busca de Catni, la encontraron y rápidamente la encadenaron, ella bien pudo haberse defendido, pero no lo hizo, no quería lastimar a la familia de su amado, así que solo forcejeó por unos momentos, luego la llevaron arrastrada por todo el pueblo diciéndoles a los pobladores del lugar lo que ese malvado monstruo le había hecho a su hijo.
    Los habitantes al saber de la presencia de un vampiro en su pueblo se enfurecieron y salieron para ver qué era lo que se haría con ese adefesio, todos estaban de acuerdo en lo mismo, el monstruo no viviría por más tiempo, así que llevaron a Catni a la plaza del pueblo y la encadenaron en un gran poste, pues al día siguiente seria ejecutada, en la noche solo se quedaron unos seis guardias cuidando a la prisionera.
    Cuando ya se acercaba la media noche, una joven rondaba por las cercanías, la cual decidió acercarse para ver qué era lo que pasaba en el lugar, la joven se sorprendió al ver que a la que vigilaban era a Catni, la chica solo soltó un agudo grito de dolor, esa chica era la hermana mayor de Catni, Lapni, ella corrió al lado de su hermana, pero los guardias le impidieron el paso, Lapni movió bruscamente su brazo a modo de golpear a los guardias, que después del impacto salieron volando.
    -Hermanita- dijo casi llorando Lapni-escapa de aquí, no sé por qué no lo has hecho aún, ¿Qué te detiene?  No me digas que son estas cadenas porque no lo creeré, tu fuerza es superior a la mía, ya hubieras roto estas cadenas que te apresan, no hay motivo para que te quedes aquí, vámonos yo te ayudaré, no te preocupes, pronto saldrás de aquí.
    -No hermana-dijo Catni con un tono frío- me quedaré, no trataré de escapar, no me moveré de este lugar, tú no me convencerás de nada.
    -¿Por qué?
     -Porque no lo quiero abandonar, si me voy contigo ahora ya no lo volveré a ver, no quiero irme sin despedirme.
    -Pero si te quedas, tampoco lo volverás a ver, tienes que venir conmigo y si es que tanto lo quieres dile que venga con nosotras, yo me haré cargo de él, pero ven conmigo.
    -No lo haré, mejor lárgate que los guardias pronto aparecerán de nuevo y no quiero que te capturen y que te hagan daño. ¡¡Lárgate!!
    Lapni se marchó al oír las órdenes de su hermanita. Cuando amaneció, los aldeanos ya se encontraban en el lugar indicado, Catni no era muy peligrosa, aún era una neonata fase inicial, sus poderes no eran tan grandes, así que sería más fácil de asesinar, era una vampiresa fase inicial. Los aldeanos desmembraron el cuerpo de Catni y luego lo lanzaron a una hoguera.
    Los padres de Catni al enterarse de lo sucedido, enfurecidos reunieron a todo el clan y se dirigieron al pueblo, lo primero que hicieron fue asesinar al novio de Catni y luego a la familia del muchacho, pero eso no les bastó, así que decidieron matar al resto del pueblo, fue una cacería muy brutal, fue entonces cuando los humanos les comenzaron a tener miedo a los sibrejus, pero ese miedo con el tiempo se convirtió en odio.
    Otra razón fue que los sibrejus necesitaban, no todos, pero la mayoría, como: las sirenas, los gigantes, los vampiros, etcétera, necesitaban alimentarse y una buena parte de su alimento consistía en humanos, para ellos nos convertimos en verdugos, los humanos se querían deshacer de nuestra raza, querían extinguirnos, pero no lo hicieron porque los sibrejus eran más fuertes que ellos.
    Hubo un tiempo en que a los sibrejus les tocó ocultar lo que eran para que los humanos no intentaran matarlos, muchos sibrejus conocieron a grandes personalidades de la historia como a Tutankamon, a Cleopatra, Asshubarnipal, Nabucodonosor, Nefertiti, Sócrates, Odoacro, y otros más, eran sus amigos, pero ellos murieron sin saber que a su lado se encontraba un sibrejus.
    Nuestra historia es muy trágica a tal grado que los humanos por poco y nos exterminan, por esa razón los humanos tienen prohibido el paso a Vandestia y los que lo han hecho no han vivido para contarlo, ahora te contare la historia de por qué nos enviaron a este mundo y la razón por la cual nos separaron definitivamente. Los humanos nunca lo contaron y por eso nadie de tu mundo sabe esta historia, solo los que vivimos en Vandestia lo sabemos, también por eso es que los humanos nos consideran solo un mito o fantasía.
    Hace mucho tiempo Zeus con la ayuda de Osiris crearon este lugar para él y sus deidades, tardó mucho tiempo en crearlo, pero al final le gustaron los resultados de una copia casi exacta de la Tierra, pero ellos jamás vivieron en este lugar, Vandestia luego de ser creada fue dejada al olvido, pues tenían que proteger a todos los habitantes de la Tierra y no podían irse y dejar todo a la deriva.
    Un Geners de nombre Morkott. Se había enamorado de la ninfa Calipso, pero él jamás fue correspondido, entonces triste de amor se fue a vivir a un bosque muy lejano y desolado, nadie excepto ese Geners vivía ahí, con el tiempo dos ninfas llegaron a vivir a ese lugar, pero él no se dio cuenta de su presencia, las ninfas eran las hijas de las deidades, una de esas ninfas se enamoró de él. Morkott aun triste por Calipso salía a caminar, le gustaba estar solo, pero un día esa ninfa se le apareció, él inmediatamente quedó cautivado por la belleza de la ninfa, con el tiempo se enamoraron aún más y se juraron amor eterno, pero no podían estar juntos, pues las ninfas aborrecían a los sibrejus, pero a ellos eso jamás les importó.
    Los humanos comenzaron a asesinar a los sibrejus, los humanos les decían a las deidades que los sibrejus eran muy crueles y malvados, decían que lidiar con nosotros era peor que ir al propio Tártaro, las deidades se enfurecieron con nuestra raza y advirtieron que si las masacres continuaban serian castigados.
    No podían los sibrejus vivir sin alimentarse de humanos, la sed de sangre de los vampiros, la debilidad de las brujas por robar niños, todo eso lo pagamos caro, las deidades al enterarse de que los crímenes continuaban, se enfurecieron mucho, Zeus, Osiris, Júpiter y Odín, se enfurecieron mucho más que los otros, el que se mantenía más neutral era Quetzalcóatl, él no opinaba al respecto, pasaba el tiempo y las cosas seguían iguales, con el tiempo muchas deidades se volvieron en contra de los sibrejus, pues sabían que se estaban haciendo más fuertes.
    En realidad, lo que hizo que nos enviaran a Vandestia no fueron las quejas de los humanos, fue su temor por ser superados en poder y grandeza, te contaré un secreto que es solo para sabios, ni siquiera la propia reina lo sabe, a tu hermana ya se lo conté y me juró no contárselo a nadie, espero tú también hagas lo mismo, pues serás de las pocas que lo saben. Todas las deidades en las que antes creían, no eran ni más ni menos que sibrejus, sibrejus más poderosos de lo normal y más antiguos que cualquier otro, su fuente de poder es aún desconocida, pero a eso era a lo que le tenían miedo, a ser destronados y perder el temor que tanto les había costado ganar.
    Xólotl, Hades, Anubis y Hathor estaban decididos a enviarnos al Mictlán para que nuestra raza se pudriera y que nos extinguiéramos para siempre, la decisión ya estaba tomada, Loki sería el encargado junto con Neptuno de llevarnos al destino trágico que nos habían predispuesto, pero varias deidades salieron a defendernos y les dijeron que acabar con una raza no sería la opción más acertada que podían tomar.
    -¿entonces qué?- exclamó molesto Hades- no los podemos dejar aquí junto con los humanos, sería un peligro para nosotros, para nuestro dominio, no podemos quedar al descubierto ante la humanidad completa.
    -Hay una solución más factible- dijo Xochiquetzal- no tenemos que deshacernos de ellos de esta manera, creo que muchos estarán de acuerdo con lo que les voy a decir, ¿Por qué no los enviamos a Vandestia? Será mejor que los separemos…
    -Que acaso te volviste loca- exclamó molesto Horus- lo que pasará si los dejamos en ese lugar será que dentro de poco querrán tomar venganza para con nosotros y eso es lo que queremos evitar.
    -Paciencia- indicó Xochiquetzal- todavía no lo han escuchado todo, acuérdense, nosotros hemos castigado a los incautos, que tal si también los castigamos a ellos, no creo que sea bueno eliminarlos de una forma tan cruel, a la vez nosotros somos iguales que ellos, solo que más poderosos, con ese acto de crueldad estaríamos quebrantando  a nuestra propia…
    -Nuestra raza ahora es superior- añadió Hathor- nosotros somos más poderosos que cualquier otro sobre la faz de la Tierra…
    -¡¡Alto!!- exclamó Quetzalcóatl- Xochiquetzal tiene razón, sabias han sido sus palabras, más coherentes que cualquiera de las nuestras, castigarlos y confinarlos sería suficiente.
    -Ya sé que podemos hacer- agregó Zeus- quitarles la descendencia sería un buen castigo, con el tiempo ellos solos se acabarían destruyendo y no habría necesidad de que nosotros nos encomendemos de ese asunto, pero lo único que no les podemos vedar es su larga vida, pero ese no será una contrariedad.
    -Todas las razas de sibrejus que vivan en la Tierra serán escarmentadas y no habrá vuelta atrás- dijo Poseidón-  ahora será bueno continuar  con nuestros asuntos, no podemos seguir perdiendo el tiempo con este tema.
    Todas las deidades quedaron de acuerdo con la decisión de Zeus, ninguna objetó al contrario de la sentencia que Zeus había decidido llevar a cabo. Aquella ninfa, de nombre Rubí, al enterarse de las órdenes de Zeus, le suplicó a Hera que la ayudara y que tratara de convencer a Zeus de que los sibrejus no eran malos, no tanto como parecían y que les diera otra oportunidad, pero Hera no le pudo ayudar, le dijo que Zeus ya había tomado una decisión y que ya no se podía hacer nada para disuadirlo, Rubí le suplicó a muchas deidades, pero ninguna acepto ayudarla, ella desesperada corrió a buscar a su amado para darla las malas noticias.
    -Ninguna de las deidades me quiso ayudar
    -No te preocupes, a ti no te pasará nada, tú eres una ninfa, yo soy uno de los que ellos consideran monstruos.
    -Pero los Geners no matan humanos, son los otros, tú no mereces marcharte a Vandestia, no has hecho nada malo, y pensar que todos los psicopompos los querían enviar al Mictlán para que perecieran en la oscuridad, tú no eres malo.
    -Pero para los humanos soy muy diferente, no nos quieren, a los humanos no les simpatiza lo diferente, lo mejor será que te olvides de mí y comiences una nueva vida.
    -Eso nunca, ahora sabiendo que te marchas te entregaré los poderes que las deidades me otorgaron, yo soy la ninfa más poderosa que existe, cuando yo era pequeña iba a morir, pero yo era muy querida por todos, así que me incrustaron en mi pecho un fragmento del cristal de los dioses, una piedra muy poderosa, eso me salvó la vida, pero a la vez me dio un poder inigualable por ninguna de las otras deidades, me enteré de que Zeus  ya no les permitirá tener descendencia, entonces con mis poderes tú podrás crear más sibrejus, concederles un poder, decidir qué es lo que serán, tú para ellos serás como Zeus y a lo largo del tiempo elegirás a trece sibrejus mas, no los elegirás al azar, sino por lo buenos que sean y alguna característica que los defina o por la razón que tú decidas, pero no te apresures a conseguirlos, ten paciencias, no comas ansias, y para que siempre me recuerdes te entregaré un rubí, en el cual yo estaré encerrada, cada vez que me liberes ocúpame en alguna emergencia, yo te ayudaré a resolverlo, pero después de liberarme no me podré quedar por mucho tiempo y regresaré al rubí, solo te pido que lo escondas muy bien.
    -Por favor, te pido que no lo hagas.
    -No cambiaré mi decisión.
    -Pero no podré pasar tanto tiempo sin ti.
    -Para que no me olvides tú podrás crear ninfas en Vandestia, para que siempre me recuerdes.
    -No será igual.
    -Lo sé y lo lamento mucho, pero no podré vivir contigo, Zeus nos prohibió a las ninfas viajar a Vandestia, por eso tú crearas a tu ninfas, yo nunca podría en estas circunstancias viajar a Vandestia, Zeus mandaría a Zobek por mí.
    -Si tan solo Hermes o Amón nos hubieran ayudado.
    -Sabes que ellos nuca desobedecerían a Zeus o a Osiris.
    -Preferiría que Zeus me enviara al Hades antes que encerarte en un rubí
    -Lo lamento.
    La ninfa luego de decir esto tomó la forma de un bello y rojo rubí, tal pareciese que ese rubí estuviese bañado en sangre por el rojo intenso que lo cubría. Después de eso todos los sibrejus fueron enviados a Vandestia, pero no todo pasó como olímpicos lo pensaban, pensaron que al no dejarnos tener descendencia en un determinado tiempo nos extinguiríamos, pero no fue así, sus planes no se pudieron cumplir y nuestra raza sobrevivió.
    Los humanos ya no supieron nada de nosotros y cuando realizamos nuestros viajes a la Tierra sentimos que estamos en nuestro hogar, no podemos hacer nada para regresar, antes, sin toda esa tecnología que ahora poseen los humanos, casi nos extinguen, imagínate como seria ahora, ya no hay salvación para nosotros en ese mundo, jamás regresaremos.
    -Tienes tanta razón- dijo Valeria-los humanos en su afán de saber más pueden destruirlo todo a su paso ustedes estarán mejor aquí que en la Tierra, si supieras todas las calamidades que realizan, ya no son igual que antes, les encanta el poder y matan por dinero.
    -Que terrible, no lo sabía, pensé que no eran tan crueles, pensé que eran un poco mejor, muchos me han dicho lo mismo que tú, pero no les quise creer, pero tú vienes de allá, sabes cómo son en realidad.
    -Es que ustedes no los conocen, por suerte yo sí, yo he vivido con ellos, no es para nada agradable, mi familia no era así, ellos eran diferentes.
    -¿Y tú como es que llegaste a la Tierra? Eres una de nosotros, no comprendo por qué razón tú vivías allá, es algo ilógico.
    -No sabría cómo responder a tu pregunta, pues es una gran duda que yo aún conservo, yo también quisiera saber la respuesta.
    -¿Te gustaría averiguarlo?
    -Sí, ¿se puede hacer eso?
    -Por supuesto, tendríamos que realizar un largo recorrido, pero valdría la pena realizarlo, un viaje un poco peligroso, eso a mí no me importa y a ti.
    -Tampoco, entonces hagámoslo, lo más pronto posible, pero primero, hay algo que te quiero preguntar.
    -¿Qué es?
    -¿Qué sabes de mi hermana?
    -No sé mucho, pues tu hermana no siempre ha vivido aquí y nunca nos ha dicho nada del lugar del cual proviene o cómo es que llegó a Crenostro y las razones por las cuales vino, tu hermana es muy conservadora, en realidad casi no sé mucho de ella y eso que somos buenas amigas, creo que no es muy confianzuda.
    -Bueno, le tendré que preguntar directamente a ella.
    -También tendremos que descubrir que eres y cuál es tu poder, no será muy sencillo, tendremos que esforzarnos mucho.
    -¿Y que tendré que hacer para descubrir mi poder o llegará así por así?
    -No lo sé, será mejor que le pida ayuda a alguien.
    -Pero ¿a quién?
    -¡Ya sé! A mi tutor, George.
    -¿Tienes tutor?
    -Todos en Vandestia hemos tenido o tenemos un tutor, él tiene el mismo poder que yo.
    -¿Él es de confianza?
    -Ni lo dudes.
    -Entonces, cuéntaselo.
    -Se lo diré lo más pronto posible y espero que él guarde el secreto, de lo contrario estaremos muertas.
    -¡¡¡Muertas!!!

    -Sí, como lo oyes, muertas.